15-10-2025

Se puede ahorrar descargas millonarias 😰💸

Autor: Alexis Muñoz
El cliente comenta que el sistema se activa constantemente, y que los sensores de flama elegidos no fueron la mejor opción.
A continuación, algunos tips para optimizar la prueba de detectores de llama:
1. Uso de lámpara de prueba
- Siempre utilice una lámpara de prueba certificada por el fabricante (nunca encendedores ni flamas abiertas).
- Colóquela en el ángulo y distancia recomendados en la hoja técnica, ya que los detectores de flama tienen campo de visión limitado (ej. 90° o 120°).
- Esto confirma la sensibilidad sin exponer al personal a riesgos.
2. Distancias y tiempo de respuesta
- Registre la distancia máxima efectiva a la cual se activa el detector con la lámpara.
- Compare el tiempo de detección medido con el especificado por el fabricante y por NFPA 72 (cap. 14 – pruebas de aceptación e inspecciones periódicas).
3. Seguridad en la prueba
- Evite pruebas con fuego real en recintos cerrados (NFPA lo desaconseja).
- Mantenga extintores disponibles y un plan de emergencia activo durante las pruebas.
4. Registro en bitácora
Documente lo siguiente:
- Tipo de detector (UV, IR, UV/IR, triple IR).
- Fecha de la prueba.
- Resultado (tiempo de activación, si hubo señal en panel).
- Observaciones (ángulo de prueba, condiciones ambientales).
Esto facilita cumplir con NFPA 72 – registros de mantenimiento.
5. Condiciones ambientales
- Verifique que no existan fuentes de radiación falsas (soldadura, sol directo, luces halógenas intensas) que puedan generar falsas alarmas.
- Realice pruebas con ventilación adecuada para evitar acumulación de humo o gases.
6. Seguridad y confiabilidad operativa
- Estos equipos se instalan en áreas altamente riesgosas (combustibles, cintas transportadoras, salas de bombas, turbinas, etc.).
- Una falla en la detección temprana de una llama puede significar pérdida total de la instalación o incluso vidas humanas.
- La prueba asegura que el detector responde dentro de los tiempos de diseño (ej.: menos de 3–5 segundos según fabricante).
7. Evitar falsas alarmas y costos asociados
- Un detector desajustado o con la lente sucia puede activar falsamente el sistema de supresión.
- Esto genera paradas de planta, descargas innecesarias de agentes (FM-200, CO₂, AFFF, etc.), pérdidas millonarias y riesgos al personal.
- La prueba programada ayuda a anticipar estas fallas.
8. Cumplimiento normativo y aseguradoras
- NFPA 72 (capítulo 14) exige pruebas funcionales periódicas de detectores especiales como los de flama.
- Las aseguradoras suelen auditar estas bitácoras; si no hay registro de pruebas, en un siniestro podrían rechazar cobertura.
9. Condiciones ambientales extremas
- Polvo, humedad, calor, vibraciones o exposición a radiación solar afectan la sensibilidad de los sensores.
- La prueba confirma que, pese a esas condiciones, el detector sigue cumpliendo con su rango de respuesta.
10. Extensión de vida útil
- Detectores probados y calibrados duran más, ya que el mantenimiento preventivo incluye limpieza de lentes, verificación de conexiones y alineación.
- Esto evita recambio prematuro y reduce costos de operación.

